Heroes del Olimpo 3. La Marca de Atenea



Annabeth está aterrorizada. Justo cuando está a punto de reencontrarse con Percy, después de pasar seis meses separados, gracias a Hera, parece que el Campamento Júpiter se está preparando para la guerra. Mientras Annabeth y sus amigos Jason, Piper y Leo vuelan en el Argo II, no puede culpar a los semidioses romanos por pensar que el barco es un arma griega. Con el brillante mástil del dragón de bronce, la fantástica creación de Leo no parece demasiado amigable. Annabeth espera que cuando vean a su pretor Jason en cubierta confirme a los romanos de que el Campamento Mestizo viene en son de paz. Y ese es uno más de sus problemas. En su bolsillo, Annabeth carga un regalo de su madre que vino con una petición enervante: “Sigue la Marca de Atenea. Véngame”. Al aterrizar en el Campamento Júpiter, Annabeth se reencuentra con su novio, Percy. Más tarde Annabeth se va a hablar con Reyna, la pretora del campamento romano, pero mientras están tranquilamente charlando, el Argo II empieza destruir el campamento. Reyna culpa a Annabeth de lo sucedido y la acusa de traidora, Annabeth en cambio no sabía que ni por que su barco había empezado a disparar a sus supuestos aliados. Más tarde se descubre que el causante había sido Leo, que había sido poseído por unos espíritus enviados por su mayor enemiga Gaia. Los siete de la profecía (Percy, Annabeth, Leo, Jason, Frank, Hazel y Piper) consiguen salir de allí con vida y se dirigen hacia Roma, pero cruzar el Mediterráneo no es nada fácil para ningún semidiós, nadie suele sobrevivir a algo así. Después de recibir varios ataques de monstruos, llegan a Roma donde se separan en tres grupos, Percy, Jason y Piper que van a buscar a Nico quien ha sido capturado por los secuaces de Gaia. Frank, Hazel y Leo que tienen la misma idea, y Annabeth que va sola en busca de la Atenea Partenos, ella debe seguir la Marca de Atenea, si lo consigue esa estatua podría devolver la paz entre griegos y romanos. Annabeth consigue llegar hasta la sala en la que esta la Atenea Partenos, eso sí con un pie roto y un dolor insoportable, pero aún le espera la peor parte, la estatua está protegida por Aracne, una enemiga mortal de su madre. Mientras tanto Leo, Hazel y Frank caen en una de las trampas de Gaia y llegan al taller del famoso matemático Arquímedes donde los espíritus que poseyeron a Leo anteriormente los vuelven atacar. Finalmente consiguen escapar y llegar al Argo II, con él llegan hasta el Coliseo donde se encuentran a Percy y Jason luchando contra dos gigantes. Una vez los vencen con la ayuda de Baco (o Dioniso) se meten en el barco con Piper que esta herida y Nico al que han rescatado. Todos juntos van a buscar a Annabeth, al final llegan a un aparcamiento de coches y abren un agujero en el suelo, debajo se encuentra Annabeth llena de arañazos y con un aspecto horrible, y con la Atenea Partenos al lado, sin rastro de Aracne. Percy baja del barco a ayudar a Annabeth y ella le cuenta que había conseguido engañar a Aracne para que tejiera su propia trampa y que se había caído al Tártaro por una agujero del suelo. Entonces el suelo empieza a temblar y Annabeth se da cuenta de que la estatua se va a caer al Tártaro, avisa a los chicos y Jackson y Leo la aguantan con unas cuerdas y la suben a la nave. Frank y Piper suben a ayudar y Hazel empieza a subir con Nico la escalera, entonces una telaraña cojee del pie a Annabeth y la arrastra hacia el agujero, Percy la sujeta pero cae también. Las ansias de saber lo que les ha sucedido a una de nuestras parejas favoritas es enorme.
 

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